Espacios

El restaurante se alza en un granero del siglo XVI con diferentes espacios: un jardín exuberante al estilo Las Mil y Una Noches; el Aljibe, el interior de un pozo de agua construido en la época islámica de Vejer; el Templo, o la Pérgola, un salón acristalado abierto al exterior.

El Aljibe

ROMANCE A LA LUZ DE LAS VELAS

Este espacio singular es nuestro comedor más íntimo, con una única mesa para un máximo de 7 comensales. Se trata del interior de un antiguo aljibe, construido durante la época islámica de Vejer y datado por arqueólogos entre finales del siglo X y comienzos del XI. Un rincón cargado de historia, ideal para una experiencia gastronómica exclusiva.

El Templo

UNA MARAVILLA ABOVEDADA

Con el aire solemne de una capilla medieval, El Templo es uno de nuestros espacios más impresionantes. Construido en 1527, su bóveda de cañón en piedra original se conserva en un estado excepcional, envolviendo el comedor en una atmósfera única.

La iluminación cálida y romántica realza los detalles: mesas de roble francés y sillas antiguas de teca traídas de la India. Un entorno singular para una experiencia gastronómica inolvidable.

La Pérgola

VISTAS AL JARDÍN


Abierta al jardín y bañada por la luz natural, La Pérgola es uno de los rincones más apreciados del restaurante. En invierno, una pared de cristal mantiene el espacio cálido y luminoso; en verano, se retrae por completo, conectando el comedor con el exterior.

Los arcos de piedra enmarcan el espacio, iluminado por cinco lámparas marroquíes artesanales y velas. Las mesas, hechas en Marrakech al estilo gueliz, están decoradas con finas piezas de cerámica tallada, y las sillas de forja también proceden de Marruecos.

El jardín

CENAR BAJO LAS ESTRELLAS

Cenar bajo las estrellas, entre el aroma del jazmín y el murmullo de una fuente, o disfrutar de un almuerzo invernal a la sombra de las palmeras… El Jardín es el alma del restaurante y uno de los rincones más memorables de Vejer.

Este patio-jardín fue, en el siglo XVI, un corral donde se descargaban mercancías llegadas desde el valle. Hoy es un oasis de calma y belleza, perfecto para una experiencia gastronómica al aire libre, rodeado de historia y naturaleza.